viernes, 21 de marzo de 2008

Setenta años

Periódico Reforma. México D. F. a 13 de marzo de 2008. Lorenzo Meyer: Agenda Ciudadana

Un Pemex a la altura de la proeza del 38 es posible pero ¿quién asumiría el papel del nuevo Cárdenas?
Aniversario conflictivo
La expropiación y nacionalización de la industria petrolera mexicana fue el punto culminante de un esfuerzo nacionalista cuyo origen es anterior a la Revolución Mexicana. En sus términos, la acción del general Lázaro Cárdenas en 1938 -recuperar el dominio nacional sobre el petróleo- no ha sido igualada, menos superada.
Desde Francisco I. Madero hasta Plutarco Elías Calles, el petróleo había enfrentado al régimen con las empresas petroleras y sus gobiernos sin buenos resultados para México. Finalmente, gracias a la combinación de un gobierno con voluntad política y fuertes bases populares, se logró que cristalizara el sentido mexicano de confianza en la propia capacidad de autonomía. La hazaña del 38 fue la respuesta audaz de un país periférico frente a la acumulación de agravios por parte de las potencias imperiales con las que se había tenido que relacionar a partir de su independencia.
Es por su significado para el presente y el futuro que el sostenimiento o abandono de la industria petrolera como una actividad del sector público mexicano se convierte en un tema que va más allá de lo meramente económico. El petróleo sigue siendo un tema que toca a la imaginación colectiva en su relación con el mundo externo. Un estudio del CIDE, en 2006, encontró que si bien entre las élites formadoras de opinión la idea de abrir al capital externo las áreas que van de la exploración a la distribución del petróleo era mayoritaria (65 por ciento), entre la población en general apenas un 24 por ciento la respaldó. Este año, una encuesta del periódico Reforma (3 de marzo) encontró que el 37 por ciento de los mexicanos aprobó la propuesta de permitir capital privado en Pemex pero el 46 por ciento la rechazó.
Una política que reformara a Pemex pero sin tocarla en tanto organización netamente mexicana y que le dejara los recursos necesarios para llevar por sí misma la exploración y explotación de todos los depósitos en mar y tierra -y en las zonas productoras antaño abandonadas pero que por los precios actuales del petróleo vuelven a ser costeables- revitalizaría su condición de punto de apoyo de la confianza colectiva en la capacidad nacional. Por el contrario, si como desean el actual gobierno y una parte de la élite económica se avanza en la apertura al capital privado y externo con el argumento de que a Pemex le es ya imposible caminar por sí solo, entonces la gesta del 38 pasaría a ser sólo una fecha más en el catálogo de nuestras "heroicas derrotas".
Misterio que no es tal
El barril de petróleo ya pasó la marca de los 100 dólares y la mezcla mexicana la de los 90. Una empresa transnacional representativa del ramo, ExxonMobil, reportó en 2007 ganancias de 40.6 mil millones de dólares ¡77 mil 220 por minuto! ¿Entonces cómo es que Pemex, la joya de nuestra corona nacionalista, resulta ser hoy una empresa quebrada, cuyos pasivos superan a sus activos?
La explicación no es ningún misterio y se encuentra, básica aunque no exclusivamente, en la política impositiva que desde hace sexenios viene aplicando el gobierno federal a la empresa paraestatal. En efecto, en buena medida la relativa tranquilidad que caracterizó el cambio de guardia en "Los Pinos" -la salida del PRI y la entrada del PAN- se ha pagado quitándole recursos a Pemex y asignándolos no sólo a los programas sociales, sino sobre todo a los gobernadores -nuevos centros de poder- y a los sueldos de la "alta burocracia", empezando por la de la propia empresa -un subdirector del Área de Refinación, por ejemplo, gana 330 mil pesos mensuales más prestaciones- y siguiendo con la federal: desde ministros de la Suprema Corte que reciben 3.9 millones de pesos anuales, hasta remodelaciones de despachos, como el del consejero presidente del IFE, que costó 39 millones de pesos en 2007.
Esta afirmación adquiere mayor concreción si se le incorporan algunas cifras tomadas de un estudio de José Luis Manzo. De 1998 a 2000 Pemex debió padecer una carga fiscal equivalente a tres veces la que soporta el resto de las empresas petroleras. La mexicana ha sido obligada a llegar al extremo de contratar deuda para pagar impuestos. Entre 1998 y 2005, la carga fiscal para Pemex equivalió al 111 por ciento de sus utilidades. De ahí que la deuda de la empresa en el penúltimo año del sexenio foxista superara los 100 mil millones de dólares. En suma, la causa de la catástrofe financiera de la gran empresa paraestatal es, básicamente, resultado de una política no sólo irresponsable en extremo sino corrupta.
Sin embargo, ése no es el único factor. A la responsabilidad del gobierno federal en el desastre de Pemex debe agregarse la carga que significa un sindicato abusivo prácticamente desde el origen -el "Pemexgate" es sólo uno de los últimos escándalos de una gran cadena que hoy incluye el pago de tripulaciones sin barco en la flota de Pemex- lo mismo que la cantidad de contratos con sobreprecio o de plano sin licitación como los ya famosos suscritos entre la empresa petrolera y el Grupo Energético del Sureste, propiedad de la familia del actual secretario de Gobernación, y que cada sexenio han permitido a empresarios y administradores inescrupulosos acumular fortunas sin que se les haya llamado a cuentas salvo para cobrar facturas políticas, como fue el caso del ingeniero Jorge Díaz Serrano durante el gobierno de Miguel de la Madrid.
¿Una agenda?
Quitar a la gran empresa estatal todas sus utilidades e incluso endeudarla para dejarla en números rojos, mantener la impunidad del sindicato y obligarle a firmar contratos con favoritos del gobierno en turno pareciera una locura o una bien calculada estrategia que busca dos objetivos: a) proporcionar al gobierno federal los recursos para comprar la paz social y política sin tener que recurrir a una reforma fiscal y, b) sentar las bases para hacer inviable a Pemex y, en consecuencia, hacer inevitable una "reforma energética" que abra el petróleo mexicano al capital privado nacional y extranjero.
En México, donde el fisco apenas puede captar el 11 por ciento del PIB -la mitad de lo que se capta en otros países con el mismo nivel de desarrollo-, una auténtica reforma fiscal es una necesidad tan evidente como pospuesta. La debilidad política de los gobiernos centrales ha hecho que un necesario cambio de fondo de la estructura impositiva desde los 1960 se haya pospuesto indefinidamente (la actual "reforma fiscal" no es tal sino apenas una adecuación; sólo va a aumentar la captación en alrededor del 2 por ciento del PIB). En esas condiciones, la salida fácil ha sido echar mano de Pemex como fuente de recursos, descuidar su modernización y petrolizar los recursos del gobierno. ¡Y vaya que si éstos se han petrolizado! Hoy casi el 40 por ciento del presupuesto gubernamental proviene de la renta petrolera. Sin esos dineros para su gasto corriente, los gobiernos del PAN no hubieran podido darle contenido a su alianza con los gobernadores priistas.
Precisamente por dedicar las utilidades de Pemex a financiar el precario equilibrio político de los últimos años es que esa empresa no ha contado con los recursos para acelerar la exploración, aumentar sus menguadas reservas lo mismo que su capacidad de refinación y de dominio de la tecnología de punta.
¿Nos dirigimos al punto de donde se partió o una nueva meta?
La industria petrolera mexicana nació al despuntar el siglo pasado y su crecimiento fue espectacular: de 10 mil barriles anuales en 1901 la producción pasó a 3.6 millones en 1910, para llegar a 193 millones en 1921. A partir de ahí declinó y en vísperas de su expropiación era de sólo 47 millones. De ser el pequeño mercado interno su primer objetivo pasó a exportar el 99 por ciento de la producción para quedar en 61 por ciento antes de la expropiación. En su mejor momento como enclave extranjero, el petróleo aportó el 33.6 por ciento del presupuesto federal aunque en vísperas de la expropiación ya sólo fue el 12 por ciento. Setenta años más tarde, casi la mitad de los ingresos de Pemex provienen de la exportación de un recurso natural no renovable y la dependencia del gobierno de esa producción es mayor que nunca. Si a esto agregamos la apertura al capital privado y externo casi se podría decir que nos encaminamos a recrear el modelo anterior a la expropiación cuyo objetivo era exportar en función de los intereses externos.
Nadie puede legítimamente apoyar la preservación del Pemex actual. Sin embargo, la mejor alternativa no está en desmontar la obra nacionalista de Cárdenas, sino en mejorarla, aprovechando los altos precios del petróleo, enfrentando la corrupción tanto del sindicato como de la administración y manteniéndola como gran empresa pública y bajo control nacional. Ése debería ser parte del proyecto nacional del siglo XXI.



Artículo seleccionado y reproducido para apoyo de las materias
Historia de México y Ciencias Políticas y Sociales.
Por los profesores: Héctor Bernal González y Susana Huerta González.

12 comentarios:

MARYZOL dijo...

Es interesante que se nos permita a los jovenes entender mas sobre lo que paso, esta pasando y pasara en Mexico con las desiciones de nuestros gobernantes.
Gracias profesora por hacernos ver mas afondo lo que esta pasando.

arturo dijo...

este articulo me dejo impactado ya que nos muestra todas las porquerias que ha echo el bruto de felipe calderon y el millonario muriño para poder aprobar su reforma energetica y asi ponerle el petroleo mexicano en charola de plata alos gringos

Jesica Jocelyn dijo...

Son interesantes todos lo datos que nos aporta este articulo, ya que nos ayuda a comprender la situacion real y como se ha ido desarrollando a lo largo de estos 70 años.
Pemex no puede ser vendidos a los grandes capitalista ya que solo "pertenece" a México y creo que es justo que sean mexicanos quienes lo manejen. No creen?
Ademas no le veo sentido a explotar las fuentes que tiene el país de petroleo, si entre menos se explote mas valor adquiere o no?

PsYdAn dijo...

Este gran articulo "setenta años" nos ayuda muchisimo para poder profundizar mas la investigación sobre este tema del petroleo.

Como dice una pregunta de este articulo ¿quien asumira el papel de Lazaro Cardenas? yo creo que nadie, pero creo que puede aver una persona la cual se pueda comparar con Lazaro Cardenas o por que no, mejor aún, pero para esto esta persona tiene que ser realmente mexicano, pero mexicano de corazón, que lleve en la sangre a México y no solo sea mexicano de nacimiento como todos nuetros anteriores "gobiernos" que en vez de ayudarnos nos dejaron peor.

Pero eso es mi preocupación por que tal vez cuando llegue al poder esta persona, el petroleo ya no sea de Mexico, pero para que esto no suceda, creo que el pueblo, como mexicanos que somos no devemos permitir este bulgar paso que quieren dar nuestros "gobernantes".

Por eso al votar por nuestros gobernantes, hay que hacerlo con seriedad, viendo hacia el futuro el cual cada día balla mejorando.

¿No CrEeN?...

Unknown dijo...

hola maestra:

bueno pues acabo de leer este documento y la verdad me pareció muy interesante pues nos da a entender de una forma clara lo que ha sucedido a lo largo de nuestra historia respecto al petróleo, nos da cifras, las cuales nos hacen comprender mejor las bajas que ha tenido este gran recurso que poseemos, y que estamos perdiendo poco a poco. Creo que es muy bueno que nos enteremos de lo que esta pasando en nuestro pais, pues como usted lo ha dicho todo nos afecta, y entre mas informados estemos, tendremos mas conciencia sobre lo que nos conviene y así no dejarnos engañar por los gobernadores a los que lo único que le interesa es el beneficio de su bolsillo.

Unknown dijo...

Daniela Bosch Vazquez
403

Este documento me parecio sumamente interesante ya que de manera detallada y precisa nos explica la historia de Mexico refiriendoce al petroleo principalmente, durante 70 años.
Creo que es importante analizar bien la historia del petroleo para asi entender el gran trabajo que costo nacionalizarlo, para que asi tomemos conciencia y no dejemos que nos quiten un patrimonio importantisimo para nuestRA sociedad.
Es una ofenza para la poblacion que el gobierno siga creyendo que puede hacer lo que quiera y pueda con lo que nos pertenece,pensando que la todos les creemos lo que dicen como viles borregos (valga la rebundancia) por eso creo que deberiamos ser mas cultos e informarnos mas de lo que pasa a nuestros alrededores y analizar como nos afectaria la privatizacion del petroleo en Mexico para asi en conjunto toda la nacion podamos defender lo que nos pertenece.

Susana Huerta González dijo...

DANIEL HERNANDEZ, nos pregunta ¿qué características debe tener nuestro presidente? ¿cuáles fueron las características del presidente Lázaro Cárdenas, que le permitieron lograr la nacionalización del petróleo?, ¿HOY que tipo de mandatario podría hacer una obra como la Cardenista?. Muy bien Dani, busquémos las respuestas entre todos.

Susana Huerta González dijo...

A Maryzol, Ruth Andrea y Daniela: lo esencial y profundo del planteamiento de cada documento, subámoslo al blogg para enriquecer el debate. ¡qué gusto me da leerlas! FELICIDADES.

Susana Huerta González dijo...

a Jessica Jocelin... JJ, continúa escribiendo lo interesante, Saludos.

Pablo dijo...

Bueno este articulo nos quiere hacer ver lo que costo y que les costó a los que estuvieron antes que nosotros que ellos defendieron lo que les pertenecía esto lo muestra con la introducción histórica por otro lado nos abre los ojos a la realidad del petróleo que es una riqueza natural mexicana al igual que las porquerías que ha hecho el gobierno con este nos muestra que hay dinero extra el cual se pudiera aprovechar para hacer las mejoras que quiere hacer mas sin embargo perece que le importa más su bolsillo pues que acaso no le basta con lo que ganan?

DANNY dijo...

Creo que todos sabemos y de sobra el insultante manejo de nuetros recursos, sabemos que nuestros mandatarios son incapaces en lo que hacen, sin embargo ¿què estamos haciendo nosotros?, si todos los ciudadanos mexicanos conocieran este tipo de informaciòn tal vez se lograrìa un cambio, pero no es asi,y me parece importante al igual que reconocer las incapacidades de nuestro gobierno, reconocer las incapacidades del pueblo, HAGAMOS ESTOS ASUNTOS DE INTERÊS GLOBAL somos nosotros, el pueblo, los que podemos lograr algo, LOS GOBERNANTES NO VAN A CAMBIAR SI NOSOTROS NO NOS INFORMAMOS NI EXIGIMOS.
danyela 413

myloveris dijo...

La forma en que se nos muestra el proceso historico que se ha llevado a cabo con el petroleo me ayuda a reflexionar que siempre es necesario tener bases para exigir algo, ya que nosotros como pueblo mexicano debemos defender que nos corresponde pero primero debemos informarnos y no dejarnos guiar por lo que los medios de comunicacion nos dan porque esa informacion esta manipulada.
México debe salir adelante con sus recursos naturales y no dejar que el gobierno haga lo que quiera con ellos, esto nos pertenece y el presidente debe ver por nuestros intereses y no por los suyos: $$$$$$$ y mas $$$$$$$
Cecilia 413